Preguntas Frecuentes

Toda conducta sospechosa de fraude, corrupción, colusión, coimas, robos y cualquier otro delito semejante, así como infracciones éticas por parte de la Empresa denunciada, o de sus trabajadores, directivos, gerentes, representantes, distribuidores, proveedores o cualquier otra persona o empresa relacionada.

Puede tratarse de sospechas o conductas tanto de los trabajadores de la propia empresa, o de estos en colusión con externos, como de hechos cometidos enteramente por empresas o personas externas, en perjuicio de ésta.



Primero, porque los delitos internos afectan gravemente el patrimonio de la Empresa, y ello tarde o temprano rebota en los trabajadores: un solo fraude puede producir pérdidas que obliguen a la empresa a reducir su planta de trabajadores, sus sueldos u otros beneficios. En los casos más graves, uno solo de estos delitos ha significado la quiebra de empresas, incluso de gigantes empresariales. Ayudar a evitar estos delitos es, en definitiva, proteger la seguridad de su propio puesto trabajo y el de sus compañeros.

Segundo, porque la denuncia a través de canales de denuncia como éste ha probado ser la forma más eficaz de detectar este tipo de delitos.

Tercero, porque este servicio de denuncia fue contratado por la empresa precisamente para que personas como usted nos ayuden a detectar los delitos o faltas éticas que puedan estar ocurriendo en su interior, o en sus operaciones con otras empresas o personas.



PwC es la firma de Auditoría N°1 a nivel mundial. Como tal, tenemos un área altamente especializada en soluciones relativas al fraude corporativo, ya sea interno o externo. Esta línea de denuncias es una de las soluciones que ofrecemos a las empresas, para ayudarlas en su compromiso de poner a disposición de sus trabajadores y empresas relacionadas, un canal seguro y confidencial para denunciar conductas inapropiadas que hayan observado o cuya existencia sospechen.

Si usted está aquí, es probablemente porque vio la dirección de esta página en carteles u otras formas de comunicación de la propia empresa. De ser así, es porque dicha empresa nos contrató para asegurar aún más la objetividad, independencia y confidencialidad de su denuncia.



Primero, porque ésta es una medida que le exigen más de una ley o regulación administrativa, según el caso. En Chile, por ejemplo, la principal de ellas es la nueva Ley de Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas (Ley 20.393). En el caso de empresas chilenas que operan en el extranjero o de las filiales chilenas de multinacionales extranjero, existen incluso regulaciones más drásticas; tal es el caso de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, España, Suiza, Hong Kong, Brasil, Colombia, Canadá o Australia, por nombrar las más importantes.
Todas esas regulaciones exigen a las empresas controles anti-fraude y anti-corrupción, además del establecimiento de estructuras éticas de negocio. Uno de los principales de estos controles es, precisamente, poner a disposición de sus empleados, proveedores, agentes, distribuidores, y otros terceros asociados, un mecanismo que les permita denunciar con confianza situaciones sospechosas o delictuales de fraude o infracciones éticas, respetando la confidencialidad –incluso el anonimato del denunciante, si éste lo desea- y el compromiso con una política de “tolerancia cero” contra cualquier forma de represalia o revanchismo respecto del denunciante.

Segundo, y más importante, porque, más allá del cumplimiento con las normas legales, el hecho es que las empresas sufren enormes pérdidas cada año por causa de estos delitos, y que la forma más efectiva y eficiente de detectarlos tempranamente y con el menor daño para la empresa es, precisamente, la colaboración de los propios empleados y terceros asociados a la empresa, a través de mecanismos de denuncia como éste.



Es la propia empresa la más interesada en que este canal de denuncias funcione, y que funcione lo mejor posible. De hecho, precisamente para ofrecer las mayores garantías posibles, es que la empresa nos contrató, para externalizar el servicio y alojarlo en un ente de independencia probada, como es PwC.

Pero, aún más importante: el liderazgo de PwC en el mercado está basado en su prestigio y confiabilidad. Por esa razón, el propio contrato que incorpora a la empresa objeto de su denuncia en este servicio nuestro de canal de denuncia, obliga a la empresa a comprometerse con el respeto estricto a la confidencialidad, anonimato y una rigurosa política de “no represalias” respecto del denunciante. Dicho contrato establece mecanismos concretos para proteger estos compromisos (ver tópicos a continuación). En el ejemplo más extremo, Ud. puede optar por identificarse con nosotros (PwC), e, incluso, reunirse personalmente con el Director de la línea de denuncias de nuestra Firma, pero querer mantenerse anónimo respecto de la empresa que denuncia: en ese caso, eso es exactamente lo que va a ocurrir y PwC va a respetar estrictamente su deseo, remitiendo a la empresa su denuncia sin sus datos personales, ni información que pueda identificarlo.



El temor es muchas veces comprensible, especialmente mientras más grave y más cercana la situación que se denuncia. Pero nuestra intermediación pretende precisamente darle garantías de que no hay nada que temer, y que no va a ser obligado a darnos ninguna información que no desee ofrecer. Partiendo, desde luego, con su identidad.

Al respecto, por favor lea –o vuelva a revisar- las preguntas 4 y 5 precedentes. Estos temas se pueden resumir en una breve y sencilla afirmación: este servicio de denuncias no fue contratado por la empresa para que seamos sus “informantes”, o para que nos ganemos la confianza de los empleados para luego delatarlos. Piense… Somos una empresa que ofrece este servicio a numerosas otras empresas: ¿cuánto cree que duraríamos prestando este servicio si los empleados no confiaran en nosotros para denunciar? Y si no cumpliéramos nuestras promesas, ¿cuánto cree que demoraría ese rumor en esparcirse por el mercado? Ofrecemos nuestros servicios a empresas que se comprometen firmemente a cumplir con hacer de esta línea de denuncias un mecanismo en serio para la detección de conductas indebidas, bajo estrictas reglas de confidencialidad, anonimato si es el caso, y una robusta política de “no represalias”.



El anonimato es una opción del denunciante, no una obligación. De hecho, sorprendentemente, un gran porcentaje de la gente que utiliza líneas de denuncias éticas como ésta, se identifica voluntariamente. Muchos incluso exigen que se estampe su denuncia con nombre y apellido, generalmente porque quieren dejar en claro que no aceptan las conductas que denuncian y no temen decirlo, ni ofrecer su testimonio abierto. Recuerde que, junto con el anonimato, la Empresa se ha comprometido igualmente con una política de “Cero Tolerancia” para con represalias, presiones u hostigamientos respecto del denunciante de conductas indebidas. Esa política ha sido comprometida en el contrato firmado por la Empresa con nosotros, además de lo cual ésta ha modificado su Reglamento Interno precisamente para incorporar este compromiso anti-represalias.

Sin embargo, es igualmente cierto –y legítimo- que haya personas que, queriendo hacer su aporte y denunciar prácticas ilegales o no éticas de las que tienen noticia, no pueden o no quieren arriesgarse a represalias de sus jefes o de la empresa, arriesgar su fuente de trabajo, su carrera en la empresa o su ambiente laboral, y, en su mejor juicio, sólo estén dispuestas a hacer lo correcto, y denunciar las malas prácticas, en condiciones de anonimato. Esto también es respetable. Y, desde luego, es también enormemente útil y necesario. Grandes fraudes corporativos suelen descubrirse a partir de denuncias anónimas.

Pero es también una realidad que una denuncia tiene mayores posibilidades de generar los resultados que todos esperamos, cuando hay una persona detrás de ella, con la que es posible hablar. Preguntarle detalles cuya relevancia tal vez él o ella ignoren. Entender cuál es su relación con la empresa, con los hechos que está denunciando, y/o con las personas involucradas. Si pudiéramos hacer de su denuncia una oportunidad para conversar, podríamos ayudarlo a hacer una denuncia más completa (y por lo tanto con mayor capacidad de investigar los hechos denunciados). Podríamos responder sus dudas, disipar temores que tal vez sean irreales o exagerados o, al contrario, ponerla sobre aviso de otros que no conocía. Podríamos explicarle qué tipo de información adicional, datos o pruebas podrían convertir su denuncia en un avance crucial para la empresa, y quizás usted descubriría que esa información adicional, datos, documentos, archivos o pruebas están al alcance de su mano en un cajón de su escritorio, y usted desconocía su relevancia.

Una denuncia anónima ya es una buena cosa. Pero, una denuncia con una persona conocida detrás tiene un potencial todavía mucho, mucho mayor.



No, no podemos. No tenemos la tecnología para hacerlo, no tenemos la intención de hacerlo, y, sobre todo, tenemos tanto una política explícita, como obligaciones éticas y legales de no hacerlo. Pero, sobre todo, Ud. tiene nuestro compromiso al respecto.



Su denuncia llegará a PwC –no directamente a la empresa- y será revisada por nosotros como máximo dentro de las 24 horas siguientes y será reportada unicamente a 2 personas de la empresa, como se explica en la pregunta siguiente. Además, será incorporada a la base de datos que mantenemos de todas las denuncias realizadas concernientes a la empresa, tanto a través de esta Web, como a través de los demás canales disponibles (teléfono, email, entrega física, entrevista personal).

A partir de ahí, la investigación de los hechos denunciados es una cuestión interna de la empresa.

Si los hechos que usted denuncia son urgentes y de atención inmediata, enviamos su denuncia en forma inmediata a dichas autoridades corporativas para que tomen las medidas del caso.



Por contrato, la empresa debe designar a una sola persona para recibir los reportes de denuncias, y dirigir las medidas o investigaciones que sean pertinentes. Esta persona es por lo general un alto ejecutivo, vinculado al área de auditoría o cumplimiento, tal como el Auditor General de la Empresa (o grupo de empresas), el Encargado de Cumplimiento, el Gerente Corporativo de Auditoría, el Contralor Corporativo, el Fiscal Corporativo, el Presidente del Comité de Auditoría, o una función semejante. Así, ni su jefe directo, ni los jefes de sus jefes, ni sus compañeros de trabajo, ni los de otras áreas de la empresa, ninguno de ellos tiene acceso a su denuncia. Es más: ni siquiera la autoridad corporativa designada puede llamarnos para pedirnos otra información que no sea la que le hacemos llegar a través de los reportes. De esta forma, por ejemplo, si usted decide hablar abiertamente con nosotros, pero mantenerse anónimo respecto de la empresa, nuestro reporte de su denuncia no incluirá sus datos, y nadie en la empresa puede llamarnos para pedírnoslos. Esto está estipulado en el contrato, y es expresión del compromiso que tanto la empresa como PwC tienen respecto de la confidencialidad de la denuncia y del denunciante.

Como control adicional, el reporte de denuncias es también enviado a una segunda persona: la más alta autoridad de la empresa (usualmente el Gerente General). De este modo, si llegase a ocurrir que el encargado designado pudiese estar involucrado en alguna denuncia, no puede simplemente hacer desaparecer esa información, y el Gerente General tomaría cartas en el asunto.



Toda conducta sospechosa de fraude, corrupción, colusión, coimas, robos y cualquier otro delito semejante, así como infracciones éticas por parte de la Empresa denunciada, o de sus trabajadores, directivos, gerentes, representantes, distribuidores, proveedores o cualquier otra persona o empresa relacionada.

Puede tratarse de sospechas o conductas tanto de los trabajadores de la propia empresa, o de estos en colusión con externos a la empresa, como de hechos cometidos enteramente por empresas o personas externas a la empresa, en perjuicio de ésta.